Miércoles 6 de mayo de 2026
Por Estrella Robres
El 6 de mayo nos reunimos para comentar la última obra de este curso, Lo que permanece, de Margarita Leoz.

Fue una sesión muy especial, ya que contó con la presencia de la autora, que se integró como un miembro más de nuestro club. Fue Montse quien propuso este encuentro, tras haber compartido anteriormente su presencia en el club de lectura de Iza.
Echamos de menos la ausencia de algunos componentes de nuestro club, entre ellos nuestra coordinadora Piluka Labayen.
Tras una breve presentación de Margarita Leoz por parte de Montse, iniciamos una ronda de primeras impresiones, como es costumbre, que nuestra invitada escuchó atentamente para, posteriormente, explicar su punto de vista.
Durante los quince años de existencia de este club de lectura, han sido muchas las novelas que han tratado la muerte desde diferentes perspectivas. Adjuntamos un listado, al que añadimos Lo que permanece. En ellas se trata la pérdida, la ausencia, la enfermedad, la muerte y el duelo, desde diferentes enfoques, pero destacamos dos (El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince y Tiempo de vida, de Marcos Giralt), por el tratamiento similar con la relación paterno/filial. Margarita comentaría al respecto que hay muchas obras que narran la relación padre/hijo o madre/hija, pero no padre/hija.
Son temas que, de un modo u otro, a todos nos afectan y por ello nos hemos visto reflejados en esta novela, ya sea por las situaciones vividas, relaciones con nuestros padres, características generacionales, lazos familiares … tantos recuerdos.
Destacamos el lenguaje directo, sencillo y cotidiano, la transmisión tan fuerte de las sensaciones, sobre todo en la primera parte (el agobio por la maternidad reciente, la muerte inesperada y todo lo que ello conlleva …) y cómo, tras el relato biográfico, la novela deriva a una exposición más poética, con un final abierto y positivo.
Nos sorprendió que, a pesar del amor y la relación tan fuertes, desechara las cenizas de su padre, o que se hablara poco de su madre, ya que no es objetivo de la obra.
Margarita Leoz nos expuso su recorrido literario y cómo cuatro años tras el fallecimiento de su padre decidió escribir sobre ello, sobre todo para entenderlo, en un contexto muy crítico de su vida. La escritura fue una manera de rehacer el puzzle en que se convirtió su vida en ese momento. Su objetivo no era hacer un homenaje a su padre, sino crear un personaje real (con sus virtudes, servicial, presente, y defectos, falta de cariño físico, machista, controlador). Tampoco pretendía hacer un reflejo de la sociedad de esa época, pero el resultado fue inevitable.
Reconoció que la primera parte es muy cronológica, una sucesión de acciones posteriores al fallecimiento, dando esa sensación agobio, con un ritmo rápido. Con el desarrollo de la biografía las frases y los párrafos son más largos, creando un ritmo más lento.
No lo considera una “novela”, sino “el libro de la vida de su padre”.
Y nos contó los entresijos de la vida de escritora: cómo es su proceso de creación literaria, su coordinación o presencia en clubs de lectura, la relación con las editoriales, …
Comentó el significado de la portada: esa noria en blanco y negro (el círculo de la vida), primer viaje de su hija y último de su padre, que contrastan con las mariposas de colores, que simbolizan el futuro que se abre a la vida.
Nos acompañaron dos objetos que representan la novela : un pañuelico de San Fermín (en memoria de ese 7 de julio) y un marco de fotos (para aquello que queremos que permanezca).
Anabel nos sorprendió con exquisitos bizcochos (uno de calabacín y cacao, otro con nueces y un tercero con trozos de chocolate) y una infusión de kukicha, regaliz y canela, y Puy con un refrescante cava.



Agradecemos a Margarita Leoz que nos acompañara en esta última reunión y la despedimos hasta una próxima ocasión, ya sea presencialmente o a través de su obra.

“Hay un cordón que nos une a mi padre y a mí. Pero si lo nombro mis ojos ya no se humedecen y pienso: esto es la vida, es lo que permanece, esto es cómo los cuerpos se habitúan al dolor, viven con él, se acostumbran a él, muchos días después de que el otro cuerpo se haya extinguido.”
Si queréis conocer más a fondo a la autora podéis navegar por:
https://cuadernoshispanoamericanos.com/escribir-al-padre-entre-el-deseo-el-miedo-y-la-incomodidad
https://republicadelasletras.acescritores.com
https://www.elmundo.es/la-lectura/2025/02/11/67a3a295fdddff838d8b45b5.html
https://www.libreriaalberti.com/libros/lo-que-permanece/9788432244346/
Y escucharla en:
Y en youtube



Pasad un buen verano lleno de lecturas interesantes.
Nos vemos en otoño.



























